martes, 1 de diciembre de 2015

Hola bien venidos les voy a ablar de la juventud


La juventud es la época de la vida del hombre entre la pubertad y la edad madura. Es el período pleno de crecimiento corporal. Se dice que la juventud no es un momento de la vida sino un estado del alma en el que la persona puede quedarse, mientras quiera, porque es una condición de la voluntad, una cualidad de la imaginación, una energía emocional. En el diccionario Universo se lee: “juventud significa dominio del valor sobre la timidez, del ansia de aventura sobre el deseo de quietud. Eres tan joven como tu fe, tan viejo como tu duda; tan joven como la confianza que tengas en ti mismo, tan viejo como tu temor; tan joven como tu esperanza, tan viejo como tu escepticismo. Eres joven en la medida en que estés predispuesto a recibir mensajes de belleza, esperanza, alegría, valor, grandeza y poder de las personas y del universo”. Si en la niñez se pedía sembrar la semilla del respeto y la confianza, para establecer la comunicación oportuna y adecuada; en la juventud se cosecha lo que la familia sembró en la infancia; si las semillas del bien vivir germinaron, se disfruta de la expresión total de la creatividad y realización personal. No hay temores, ni dependencias, el joven maneja las llaves de su felicidad con libertad responsable y armonía convenientemente administrada. Se cumple la expresión de “juventud, divino tesoro”; y como la juventud es un estado mental, se puede perpetuarla, cambiando siempre todo pensamiento negativo a positivo. A estas alturas ya debe estar en casa una buena dotación de videos y libros de orientación clara para confirmar el proceso de enriquecimiento de datos que normen la situación conductual. No debe faltar, entre otros libros de valor, la obra del Dr. Juan F. Knight: El joven Moderno y el sexo. La joven Moderna y el sexo. La pareja moderna y el sexo, libros editados por Publicaciones Interamericanas, Apartado Postal 36, Montemorelos, Nuevo León, México. Tres volúmenes de sana y amena orientación que responden a una gran cantidad de preguntas de actualidad formuladas por jóvenes de diferentes estratos raciales y socioeconómicos, para dar soluciones a problemas personales. Los jóvenes que están ya en el camino del éxito, gracias a las buenas y oportunas orientaciones y ejemplos paternos, saben que solos no pueden permanecer en la ruta del éxito, saben que pueden y deben contar con la ayuda de Dios, frente a ellos, como guía; están ya convencidos que tienen a Dios dentro, como energía impulsora; que tienen a Dios junto a ellos, como compañero de jornadas; saben que está Dios sobre ellos para levantarles si caen. Los jóvenes, bien orientados en la infancia, saben que todo lo creado está a su disposición y, de esta manera, se consideran socios y administradores de los bienes que Dios puso a su servicio. El Joven sabe también que el poder, que tiene dentro de si mismo, está dispuesto a concederle lo que pida, por su fe y por ser heredero de toda la creación.